Un aficionado que quiere ver toda la Liga MX en México debe gastar 716 pesos al mes,sumado a la renta mensual de su servicio de Internet.

Con información de Sharon Durán,Mayara Figueiredo,Nicolás Larocca y Alejandro González.
Hace no mucho tiempo,la rutina del domingo era sencilla: encender el televisor,sintonizar el canal abierto y disfrutar del fútbol. Hoy,esa simplicidad es un recuerdo lejano.
En 2026,seguir a tu equipo en la Liga MX se ha convertido en una carrera de obstáculos digital y,sobre todo,en un golpe directo a la economía familiar.
La premisa del “fútbol para todos” se ha diluido entre acuerdos de exclusividad y guerras de streaming. El aficionado ya no sólo lucha contra la frustración de una derrota,sino contra la confusión de saber dónde juegan y la ansiedad de saber cuánto costará verlo.
De hecho,sí un aficionado al fútbol quiere ver todos los partidos de una sola jornada a lo largo del fin de semana,puede ser más costoso que contratar un servicio de Internet.
Y es que la centralización de los partidos en una plataforma como la TV abierta o la TV por cable,ha muerto. La Liga MX se ha fragmentado en un “rompebolsillos” de aplicaciones,cada una con su propia tarifa y su propia “rebanada” del pastel futbolístico.
Podemos decir que para el “aficionado total”,aquel que no quiere perderse ni el clásico Nacional ni un “viernes botanero”,la factura mensual se ha disparado.
Si anualizamos el costo de estas plataformas,el aficionado termina pagando 8,592 pesos al año.
Con el Salario Mínimo Diario ajustado a 315 pesos en 2026,el ingreso mensual ronda los 9,451 pesos,por lo que un trabajador con salario mínimo debe destinar el 7.6% de su sueldo exclusivamente a apps de fútbol.
Si agregamos el costo del Internet (indispensable para el streaming,promediando 450 pesos mensuales),el costo real de ver el futbol mexicanl sube a 1,166 pesos al mes.
Si hacemos cuentas,para el trabajador promedio,ver la Liga MX completa implica sacrificar el 12.3% de su ingreso mensual.
El valor es el más alto de Europa al compararse con,por ejemplo,1.3% en Francia,2.8% en Reino Unido,3.6% en Portugal y 1.3% en Bélgica. De acuerdo al mismo estudio,el consumo ilegal de contenido aumentó drásticamente en los últimos años,al tiempo que creció la asistencia a bares y otros sitios de esparcimiento para seguir partidos en vivo.
Esta opción no resulta útil para torneos desde la segunda división,que sólo están disponibles en AFA Play,la plataforma oficial de streaming de la Asociación del Fútbol Argentino lanzada este año.
Las transmisiones de la Copa Argentina están a cargo del canal de cable TyC Sports al tiempo que ESPN,Disney+ y DirecTV se dividen los derechos para las competiciones internacionales (Copa Libertadores y Copa Sudamericana).
Así,la multiplicidad de plataformas y paquetes fragmentados dificulta a los hinchas seguir a su equipo: ver fútbol en Argentina ya no es un plan,es una misión épica que exige suscripciones y sacrificios.
Los colombianos aman el fútbol y tienen acceso a la liga local sin muchos percances.
Acceder a estos servicios tiene un costo mensual que oscila entre 31,900 y 52,999 pesos colombianos (aproximadamente entre 9 y 14 dólares mensuales),o incluso gratis si ya pagan un plan de cable robusto con algún operador.
Además de los servicios del Grupo Globo (SporTV/Premiere/Globoplay),otros servicios también participan en la transmisión de competiciones,especialmente torneos internacionales,lo que amplía,aunque de forma más moderada,la fragmentación del mercado.
